jueves, 2 de abril de 2026

 Siempre tenemos libros que nos marcan. nos definen, cambian nuestra manera de ver la vida, nos abren los ojos o  en otros casos nos lo cierran permitiéndonos  volar junto a ellos. Libros que  se van fundiendo con nuestra historia de vida, que una la dejan pensando si uno los eligió a ellos o  ellos a nosotros. Mi listado es grande, quizás porque vivo de ojos abiertos, o porque los libros me acompañan desde siempre...
Reconozco que quise escribir mis imprescindibles de la vida y terminé escribiendo sobre aquellos qu marcaron  mi infancia y adolescencia.. pero que fueron el pilar para esta bella obsesión


Resultado de imagen para cuentos para marisolCuentos para Marisol de Marta Brunett : Mi padre me enseñó a leer a los 5 años (creo que fue el mejor regalo de vida que pudo hacerme ). Este fue el primer libro que tuve en mis manos, debo haber tenido 5/ 6 años a lo mucho  y lo amaba Son cuentos para niños  con animales que hablan, con personajes enseñanzas, en fin un buen libro para empezar a leer. Un clásico era porque los Perros y gatos se odian  (habían tres versiones... y la que más me gustaba era la chilena)







El libro de las tierras vírgenes de Rudyard Kipling: Cuando cumplí 8 años mis tíos me regalaron los dos primeros libros que iniciaron mi colección  El libro de las tierras vírgenes y  Colmillo Blanco de Jack London. Kipling es uno de los autores que me sigue gustando en mi adultez , de  hecho  su poema If es uno de mis preferidos.  Como aún era bastante inocente cuando leí este libro, por Dios que me costó darme cuenta que la  vapuleada Flor Roja era el fuego



Resultado de imagen para louisa may alcott Mujercitas

Mujercitas y Aquellas Mujercitas de Louisa M.Alcot: siendo la segunda 4 hermanas: YO ERA Josephine. Este libro debo haberlo leído y releído por lo menos unas 10 veces en mi niñez y adolescencia,  y aún no entiendo porqué Jo no se quedó con Laurie y lloró desconsoladamente cuando se enferma Beth. desde esos años que amo el otoño y lo asoció con las manzanas y el kuchen







 La Casa de los Espíritus Cuando por fin dejé atrás la adolescencia y dejé de leer  sólo los libros que encontraba en mi casa (que por lo demás me permitieron leer a Shakespeare a los 11 años y Dostoievski a los 14),   una tía me regaló este libro. Fue mi primer acercamiento a la novela moderna, por fin las mujeres no usaban vestidos que se demoraban una hora en colocarse y no tenía que quedarse calladas, ni bordar para entretenerse o esperar. Debo haber estado en primero o segundo  medio ( creanme Tolstoi es un feroz escritor, pero es un machista de primera) y encontrar mujeres protagonistas, que no tenían como principal fin reproducirse fue importante para mí.  Podemos discrepar  si ud quiere de lo comercial o de si Allende es o no  García Márquez con faldas... pero este libro permitió que una cría de 14 años empezara a creer que la  magia no es sólo para niños.




miércoles, 1 de abril de 2026

Desmadejando el sentido

      Ante las guerras, la violencia en redes,  la tecnología que avasalla, las muertes sin sentidos,  el hambre de niños, el crujido del planeta , un presidente anaranjado que grita y grita,  una no puede pasar por la vida pensando en el skin care o las botas de moda. Vienen los cuestionamientos, las meditaciones, la búsqueda incesante de sentido,  del para qué. 

   Puntos importante que he ido aprendiendo en este proceso, y que anoto acá, no por el afán de que me lean, sino para  guardarlo para mi análisis:
  1. No hay una verdad absoluta. Ni los estoicos, ni los Aristotélicos, ni el taoismo, ni quienes siguen la Kabbalah o a Jung  tienen la verdad absoluta, son miradas que han leido el momento, como una fotografía, intuiciones, y a través de ellas dibujan un mapa,  una ruta, una forma de leer la vida,  un manual si quieren llamrlo así, sin embargo es cada uno quien le da sentido.  
      Aprender, conocer, investigar, es parte de mí o de cómo le doy sentido a mi vida. No se si son los años que  se van acumulando  o el reloj  que avanza rápido hacia el pitazo final, o simplemente  es la esencia humana el intentar buscar el para qué de la vida.

Ya dejé de proclamar a todas a voces que era apostol sdel absurdo de la vida de Camus, aunque a veces cada tanto,  cuando estoy abrumada  suspiro y no puedo nada más que intentar simplificar el caos en la palabra absurdo.

        Este punto fue uno de los más dificiles de entender para mí, leía un autor y me hacía sentido, escuchaba a otro e igual  le encontraba sentido, y cuando ya estaba avanzando en esta línea  odiaba alguna referencia mesiánica o totalitaria y volvía a cero. Luego en un podcast de neomaestros o estudiosos, de posturas distintas, lo entendi: cada uno desde  su perspectiva, que puede ser a través de los libros o en la percepción de un rayo de sol atravesando el follaje,  construye su verdad. 

 2.- En la mayoría de las corrientes filosóficas hablan de la búsqueda de sentido del alma. Una de las que me atrajo es lo que refiere el kabbalah, pero aún tengo mucho que aprender en esa área, solo lo destacó porque me llamó la atención el como se refieren al entusiamo, entendiendo  entusiamo como una palabra sagrada " Estar poseido por Dios/luz), y  señalan que por eso necesario encontrar el fin de nuestra alma,  y que nos damos cuenta de ello porque encarar  la vida con estusiamo es encararla en Dios.  ( los conceptos, Dios, energía, Universo, Conciencia, son conceptos que se entremezclan en esta búsqueda, perdon si no soy todo lo pulcra que se requiere,  estoy en mi búsqueda y esta es escribir y borrar)

3.- Y quizás una de los hechos que más me llamó la  atención es que los estudios más conocidos, los maestros, los profetas, los iluminados,  Jesús, Buda, Abraham,Aristóteles, Epicuro, Platón, Freud, Jung, son hombres... y ahi surge mi duda ¿las mujeres no eramos sabias? ¿no distraíamos nuestra mente buscando sentido? ¿nuestra intuición no funcionaba como para darle cuerpo a una corriente filósofica? son preguntas, y declaro mi ignorancia, pues puede que la respuesta sea apuballante y personas que ya llevan años estudiando me hagan callar en mi osadía de preguntar... y si bien seguiré en esta proceso,  pues esto no termina, el sentido mismo está en la búsqueda, la complementaré en intentaré buscar y leer e interpretar  y colocar voces de las sabias, las ancestras, las profestas.